Obra de acueducto atenta contra la cultura yaqui

Periódico La Jornada

Emir Olivares Alonso
Lunes 9 de marzo de 2015, p. 4

La construcción y operación del Acueducto Independencia, en Sonora, afecta la cultura, cosmovisión y relación con la naturaleza, en particular con el agua, de la tribu yaqui. Hoy en el río Yaqui no existe un caudal mínimo ecológico, concluyeron especialistas del Instituto Nacional de Antropología a Historia (INAH), quienes plantearon la necesidad de que esa obra (el acueducto) sea cancelada en su totalidad.

A petición de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y de las autoridades tradicionales del pueblo yaqui, los expertos del INAH realizaron un peritaje en la zona, a fin de analizar los posibles impactos del acueducto en la cultura de estos pueblos.

En entrevista, Víctor Hugo Villanueva, del Departamento de Antropología Jurídica y Peritaje Antropológico del INAH, adelantó algunas de las conclusiones a las que llegaron los especialistas, entre las que destaca que la operación de esa obra ha creado un contexto de polarización social en el estado contra los yaquis y que el caudal del río prácticamente se ha secado en varias zonas, perjudicando procesos productivos, rituales y mitos fundamentales para su cosmovisión.

El equipo de investigación estuvo formado por Raquel Padilla, José Luis Moctezuma, Marco Antonio Rodríguez, José Luis Perea, Francisco López Bárcenas, Francisco Peña y el propio Villanueva. ‘‘Indagamos sobre los elementos culturales geosimbólicos que impacta la operación de este acueducto y también por la operación histórica en relación con la administración del recurso hídrico de la cuenca del río Yaqui. En términos políticos encontramos que desde 1940 este pueblo ha quedado ajeno a la definición de la administración del agua, mientras que en términos antropológicos hallamos que esa exclusión en la participación de la administración ha impactado desde entonces en su cultura, pues hay rituales, mitos y prácticas productivas que se han visto mermadas o ya no se realizan.’’

Esto ha perjudicado ritos como el bautismo de los menores, el intercambio de bienes vitales que se daba a través del cauce y creencias relacionadas con seres mitológicos que habitan en el río.

Otro ‘‘elemento simbólico’’ afectado es la relación que identifica la tribu entre el mar, el río y la sierra del Bacatete, pues son los elementos que constituyen su visión del mundo. ‘‘El río se ha visto sumamente afectado; hoy no hay un caudal mínimo ecológico en la cuenca natural. Esto ha trastocado la visión cosmogónica del mundo yaqui’’.

Los resultados del peritaje se entregaron en octubre pasado a la Semarnat; recientemente se acaban de presentar en la comunidad yaqui.

http://www.jornada.unam.mx/2015/03/09/politica/004n2pol